STATUS QUO

Había una vez un parque cercado

para que los niños jugaran

sin rebasar los límites

de su euforia.

Había una vez un padre o una madre

que gestionaban la voluntad de sus hijos

mediante la culpa o el miedo.

Había una vez un maestro

que insistía en cómo había que comportarse.

Había un alumno receptivo

que no construía conocimiento.

Había una vez guardias en las puertas

para regular el paso

del desfile de las apariencias.

Había una vez un informante

en la pantalla chica

que repetía ideas para convertirlas en verdades.

Había una vez un mercado financiero

que establecía lo que se puede consumir.

Había una vez un gobierno sometido

que enarbolaba la voluntad ausente.

Hay un hábito de cerrar los ojos

hacer oídos sordos, callar.

Hay un estado de las cosas

que se sostiene

gracias a ti, a mi, a nosotros.

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