“Los intérpretes son la voz de los sordos”

 

María Esther Guzmán/Cambio de Michoacán MORELIA 12/01/03

El ruido de los autos, el barullo de los peatones, los gritos de los jóvenes que jugaban básquetbol en las canchas de la Unidad Deportiva Venustiano Carranza, el sonido hueco de las bolas de frontón después de impactarse contra la pared, quedaban afuera después de ingresar a la pista Camilo Velásquez, punto de reunión para un grupo de atletas…especiales.

Aquí los sonidos se transformaban en movimiento. Era la segunda jornada del Campeonato Nacional de Deportes para Sordos.

Todo parecía normal, excepto por una peculiaridad: los competidores no hablaban, su código eran las señas y su canal el cuerpo. Alguien que no fuera conciente del significado de estos signos no hubiera podido comunicarse con ellos, de no ser por la ayuda de un grupo de personas imprescindibles en eventos como este: los intérpretes.

Sigilo, habilidad manual, buena memoria, atención, concentración y respeto son algunas de las cualidades que deben reunir estos profesionales del lenguaje de los sordos quienes fueron el puente de comunicación en el campeonato que cerró actividades este fin de semana.

A decir de Fidel Montemayor, presidente de la Asociación Nacional de Intérpretes en Lengua de Signos (ANILS) conformada en 1995 a raíz de un Encuentro Nacional de Bilingüismo, los sordos tienen una cultura diferente, un orden gramatical distinto, oyen por la vista, su idioma es visual y se comunican con las manos, de aquí la importancia de los intérpretes que “son la voz de los sordos”.

Según cifras de la ANILS, el 10% de la población mexicana sufre de alguna discapacidad que puede ser mental, visual, motriz o auditiva. Ésta última representa el 1.8% de la población, entre la que se incluye a los sordos por herencia, que constituyen el 5% del total, y el resto corresponde a los que padecen sordera adquirida, es decir, la mayoría.

Como factores que propician la sordera adquirida Fidel Montemayor citó enfermedades como la rubiola, el sarampión, la varicela, la hipoxia (falta de oxigenación durante el proceso de parto), mientras que uno de los factores hereditarios es el gen portador del Síndrome de Usher, que causa ceguera o sordera.

Ante esta necesidad, el país cuenta tan sólo con 5 profesionales en la interpretación de la lengua de los signos, de los cuales tres son quienes tienen mayor presencia entre la comunidad de los sordos. Se trata de Sergio Peña, Daniel Maya y Fidel Montemayor.

En otras categorías de menor capacitación, la ANILS cuenta con 36 intérpretes para los casi dos millones de personas con discapacidad auditiva.

Es para eventos como el reciente Campeonato Nacional de Deportes para Sordos, cuando las autoridades comprenden la importancia de los intérpretes y de la difusión del lenguaje de las señas .

Montemayor lamenta que en México no se comprenda aún la relevancia de formar intérpretes para el lenguaje de los sordos, a diferencia de Cuba, donde se exige que cada provincia cuente con un intérprete profesional y uno de apoyo.Estos especialistas se desenvuelven en todas las áreas, entre las que destacan la política, la jurídica, el teatro, la televisión y la educación.

En otras regiones del país existen grupos de personas que se han capacitado (aunque no del todo) en el lenguaje de las señas, tal es el caso de Culiacán, Tijuana, Monterrey, Torreón, DF, León, Guanajuato, Veracruz, Zamora y Morelia, en tanto sitios como Cancún son considerados centros importantes de difusión del lenguaje de las manos pues continuamente convocan a talleres o conferencias para promocionarlo.

La ronda de competencias había finalizado. Los jueces requerían los resultados, pero no todos entendían el lenguaje manual. No se preocupen, ahí esta Fidel para sacarlos del apuro.

“El lenguaje de los sordos es otro idioma”

Era momento de las premiaciones. Tocó el turno a los ganadores de las pruebas de 400 y 800 metros planos. Cristina Rodríguez hacía muestra de su condición de hidrocálida. A ella correspondía llamar a los deportistas y felicitarlos por su esfuerzo.

Cristina está interesada por especializarse en la interpretación de las señas. Le preocupa la difusión de este lenguaje, por lo menos lo básico, como dar las gracias, saludar o preguntar el nombre, pues para ella “el lenguaje de los sordos es otro idioma”.

Parecería ilógico entender por qué asistió a este campeonato cuando no percibe ningún sueldo como intérprete. Dice ella “estoy aquí, primero porque mi esposo es sordo y tuve que aprender el lenguaje, pero además porque tengo un corazonzote y lo hago por iniciativa, porque me nace estar con ellos”.

Después del campeonato, Cristina regresará a Aguascalientes a continuar con la interpretación de misas, conferencias y talleres o cualquier actividad en la que participe alguien con discapacidad auditiva.

Pero no sólo en Aguascalientes existe el interés por aprender a “escuchar las señas” y leer las manos. María del Socorro Ponce de León y Elizabeth Vega Mora son intérpretes morelianas y tienen el interés de concretar el proyecto para conformar una asociación que se capacite y difunda el lenguaje de las señas.

Ellas aseguran que se han realizado esfuerzos para la difusión de este “idioma”, como los talleres que actualmente se imparten en el IMSET, así como una propuesta que Guadalupe Wences Silva está gestando como estudiante de este instituto, donde propone algunas estrategias para acrecentar la cultura del lenguaje manual.

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