MAYO

No había resuelto escribirle al mes mayo, aún a sabiendas que destila onomásticos cercanos y conmemoraciones de la gala oficialista, aniversarios luctuosos, bienvenidas y despedidas, quizás más que los otros once.

En algunos de sus días, el eje belicista hizo de mayo un furioso mes del calendario. Difícil el recuento de los acontecimientos importantes de mayo, además de mi nacimiento y el de mi madre.

Aún en mayo se aparean hasta la muerte las sepias en un acto paroxístico que ya desearían experimentar los de nuestra especie.

De mayo es también el popular movimiento 15M, que para algunos es sólo una anécdota de la crisis, mientras a otros les va la vida en ello, como a Silvio en el amor.

La nostalgia por el frío que se va y la ansiedad por el calor ardiente que se avecina.

Este mayo en particular, reencontré al primer mecenas que tuve hace ocho años. Acabo de recordar su nombre: Eugenio. En el nombre lleva su buena acción.

Tan intempestiva fue su desaparición de mi vida, como fugaz su reaparición.

 

****

 

El flechazo del mar

una saeta de agua

el tiempo que se sienta a descansar

para experimentar por una vez

lo que es perder el tiempo

Anuncios