CEMENTERIO

IMG_1524Por qué demonios sus dueños las han abandonado en ese inhóspito lugar que, sobra decir, no estaba tan mal para unas flores. Ellas hubieran preferido seguir en el campo, entre la hierba. Pero fueron a parar a un cementerio. En realidad era un lindo lugar. No había perros que mearan encima suyo, ni niños que las pisotearan como si fuera insignificante su dolor. No había tampoco ganado que las engullera arbitrariamente. Allí, acariciadas por el viento, y escuchando el trinar de las aves, permanecerían, al lado de los difuntos, para aguardar la reseca muerte.

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