OMISIONES OPORTUNAS

nueces (8)El aire caliente sofocaba aún más el ambiente del despacho. Abrí de nuevo la carpeta y empecé a releer el caso, no sin antes refrescarme el cuello y la frente, con una toalla húmeda. Revisaría el expediente una y otra vez hasta encontrar la llave para dislucidar este entuerto. En su garganta habían encontrado una nuez. El incidente fue calificado como suicidio, pero ¿quién se suicida ahogándose con una nuez? De todos los casos que había alegado en mi carrera como abogado, jamás había escuchado una especulación tan absurda. Normalmente los suicidas intentan sufrir lo menos posible. Además, alguien consideró irrelevante mencionar en la investigación que el último paciente diagnosticado por la víctima, antes de ser encontrado sin vida, era aspirante a una curul en el Parlamento, y estaba bajo tratamiento por “transtorno sádico” debido a sus conductas crueles denigrantes y agresivas.

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