SENTIR

tocar-para-creer

¿Tocas algún instrumento? No ¿y tu? No, bueno, alguna vez los timbales ¿los conoces? ¡Claro!, -y represento con mis manos el movimiento sobre las percusiones-. ¿Y los has tocado alguna vez? Sí, pero sólo como se toca cualquier objeto -y acaricio la puerta de la cocina-. Su rostro adquiere entonces un aire serio antes de decirme que las cosas cuando se tocan, hay que sentirlas. Todo tiene valor para nosotros, continuó, cuando lo sentimos. Si caminas, hay que sentirlo, si bebes café, igual, si viajas o si lees un libro, tienes que sentirlo. Moktar me recordó de esta manera tan simple, que si queremos salir con vida de la vida, con todas sus insignificancias, tenemos que sentirla.

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