Los libros que se escriben con las orejas

SALTO AL REVERSO

africa Ella alzaba la mirada con una mueca dibujada en el rostro, que hacía pensar a los más pequeños que en algún lugar del viento estaban escritas las frases de sus historias. Eso o que las parvadas de aves le cantaban lo que debía decir.

Pero no. Aquella era su manera de recordar. Recordar lo que también le había contado su madre, y lo que había contado la madre de su madre, y la madre de la madre de su madre. Así, caminando voces llegaron esas historias hasta ella.

Como en todas las aldeas -la suya no era la excepción- las historias eran escritas con las orejas. Hasta entonces, la comunidad se había ido construyendo mediante las voces entretejidas, hilando las almas a través de los ancestros o mejor dicho, a través de lo qué estos contaron. De la palabra escrita ya se ocuparían los otros.

Nadie sabía por qué ninguna…

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